

Desde que lo ví mi proposito no fue otro que venderlo para piezas, puesto que esta lamentablemente, dado de baja.
Pero gracias aunos amigos, vamos a hacer de este viejito algo que merezca la pena y, si hay suerte, hasta darle de alta con papeles.

Lo rescaté de su tumba, por fuera daba pena, pero por dentro peor... los gatos se habían cebado con su tapizado, los asientos son irrecuperables, en cambio el salpicadero tiene esperanzas.


Acto seguido y gracias a mis amigos hemos conseguido desmontar todo el interior y librarlo de esa peste a gato que tenía.
Yo por mi parte me dediqué a desmontar todo el exterior.



Y esto es el principio amigos...













