Yo hecha un picaso, jejeje. Os cuento...
Resulta que me fui a patinar el otro día y como no tengo frenos en los patines (y no por eso de que me guste la velocidad, no, que ya sé que estabais pensando mal, jeje) y no los domino muy bien todavía, ya de la que marchaba, me pegué un zambombazo contra un muro de hormigón, que hasta me dejó sin respirar un ratillo.
Menos mal que mi cabeza libró, porque de la que iba cayendo iba pensando "la cabeza no!la cabeza no!" (que pa cabezona yo).
En fin, que ahí estaba yo, sentada en el suelo apoyada en el susodicho muro con un golpe en el avefenix (el más gordo), otro en cada hombro y un par de ellos en las patucas (bah, pa repartirlos un poco y eso, jeje), y solo pudiendo decir "no me toques, no me toques, no me toques". De foto.
El resultado es que me tuve que hacer la manicura tras varias uñas rotas, (jo osea, sabes?) un moratón que va desde el tobillo a la rodilla que duele que te cagas, otros pocos mucho más pequeños repartidos por ahí, y pa rematar, que no sé si tendrá que ver o no, porque llevaba muñequeras, hoy he ido al médico porque me dolía la muñeca (no le he comentado nada de la caída porque era el de la mutua) y me ha diagnosticado un esguince.
Con lo cual, tengo que tomarme 3 pastillas diarias, echarme geles, sprais varios y reposo. No puedo nadar, y lo peor es que ¡¡NO PUEDO CONDUCIR!!
Bueno, que si os gusta el deporte, que tengais cuidao, qué leches (nunca mejor dicho). Eso sí, en cuanto pueda, que tiemble todo que vuelvo a la carga, jejeje.











