Todo parecía ir bien, el montaje fué bien y aunque después notaba que el coche no tiraba como antes y frenaba un poquillo, pensé que sería cosa de los frenos nuevos, que tenían que pillar un "rodaje". Total, que al día siguiente en la ITV todo sin problemas, pero al salir, noté que el coche se frenaba un huevo. Acojonado, me bajé y efectivamente, estaba totalmente frenado... no podia moverlo empujando por ejemplo. Tiré del freno de mano dos veces y la cosa pareció mejorar, pero aún me daba la sensación de que se frenaba algo. Tiré unos 10km y ninguna sorpresa. Al llegar al curro todo bien.
Total, que salgo del curro por la tarde, pillo la autopista (solo son 4km) y al llegar a Munich, veo que las ruedas echan humo.
Paro y madre mía... una peste brutal a quemado y las ruedas (mas bien las llantas) ardiendo. Putada. Entonces pienso... voy a ver si aflojando del todo el freno de mano la cosa va. Quito el plástico, desatornillo la tuerca, aflojo el cable y bien, la cosa parece funcionar. Puedo mover el coche hasta empujándolo!! Yujuuu!! Enciendo y para casa. Al llegar, nada de olor y todo bien.Aún así, con la mosca detrás de la oreja me dije, antes de ajustar de nuevo el freno de mano, vamos a ver las ruedas. Quito una y al intentar girar el disco, me cuesta un huevo. Vamos, que las pastillas están literalmente tocando el disco. La otra rueda igual. El eje se mueve, pero cuesta. Y aquí viene mi pregunta... es esto normal o deben estar SIEMPRE algo separadas? El coche ahora mas o menos cae si hay pendiente y además puedo moverlo empujando... pero claro, paso de meterme en autopista con unos frenos que se pueden atascar.
Recomendaciones?
Muchas gracias!!!